Silvio Rodríguez es mi compositor favorito y una de mis personas favoritas también. Sus canciones con letras ambiguas y música simple me tocan profundamente, porque la mayoría hablan de temas de la vida cotidiana.
Pero lo poético es mi parte favorita. Porque los poemas usan lenguaje accesible. A pesar de su ambigüedad, los versos usan lenguaje popular y no palabras sofisticadas o difíciles de entender. Además, las palabras reflejan la honestidad profunda del escritor, ayudándole al que escucha a afrontar la vida con sinceridad.
Leyendo acerca de Silvio en la Internet, me doy cuenta que el es un comunista de corazón que siempre ha seguido a Fidel Castro a ciegas. Esta parte de la personalidad del artista me molesta un poquito, pero no lo suficiente para desechar su arte y su contribución a la cultura Latinoamericana.
No me molestan sus inclinaciones políticas porque comprendo sus motivos. Desafortunadamente, los Cubanos como Silvio solo tienen dos alternativas: Fidel o Los Estados Unidos.
Los Estados Unidos han tratado de dominar Cuba continuamente a través de la historia. Fidel detuvo a los vecinos del Norte y los ha mantenido al margen por más de 50 años. En estos días, los Cubanos de Miami están haciendo todo lo posible para que los Yankis recuperen el dominio del país caribeño.
Los artistas como Silvio Rodríguez y Pablo Milanes se dan cuenta de que muchas leyes establecidas por Fidel en Cuba son excesivas y esclavizantes. Pero la alternativa es apoyar a los Estados Unidos, y yo los respeto por no aceptar la tentación. Yo haría lo mismo.
También vale la pena mencionar que Silvio no seria lo que es hoy si no fuera por la libertad creadora que el régimen comunista le proveyó. El cuenta como tuvo mentores y recibió clases de música que le ayudaron a mejorar su arte. En cualquier otro país Latinoamericano, el trovador y su guitarra hubieras sido ignorados. O el hubiera aparecido torturado y muerto en las orillas de algún rió de aguas negras, por haber expresado su opinión.
Si, Silvio tiene muchos detractores que sueñan con machacarle las manos, como el dice en “El Necio.” Pero también tiene el apoyo masivo de muchos hispanos que reconocemos su aporte a nuestra cultura y a nuestra manera de pensar, con sus canciones provocadoras.
Y hablando de canciones, no me gustan todas. Me gustan como la mitad de todas las que he escuchado. Y mis favoritas son las mismas que son populares en todo el continente: Ojala, Te Amare, La Era, La Canción del Elegido, Óleo a Una Mujer con Sombrero, y muchas otras que verdaderamente reflejan mis sentimientos y mis pensamientos.
Mi deseo es que los Latinos veamos mas aya de posiciones políticas y aprendamos a apreciar el arte de hombres como Silvio Rodríguez, que con razón o sin ella han tenido el valor de tomar una guitarra y gritarle sus sentimientos al viento con toda las fuerzas de su corazón. La sabiduría y el conocimiento de la naturaleza humana son independientes de inclinaciones políticas. Y es esa conexión con los sentimientos y motivos profundos del ser humano que Silvio expone con tanta claridad y sencillez en su arte.
Gracias Silvio, por tu contribución a una mejor Latinoamérica.